Hace miles y miles de años, antes de que vivieran en la Tierra hombres y mujeres, vivían en ella pasiones y virtudes

Hace miles y miles de años, antes de que vivieran en la Tierra hombres y mujeres, vivían en ella pasiones y virtudes. Se aburrían de lo lindo en el transcurrir de los días, ya que todos los días eran iguales, hasta que un día, la IMAGINACIÓN les propuso jugar un juego: el escondite. La INTRIGA levantó la ceja, y preguntó ¿Cómo se juega a eso? Y la IMAGINACIÓN les explicó: es muy sencillo, uno de nosotros se tapa los ojos, cuenta hasta 100 y de mientras el resto se esconde, después nos tiene que encontrar a todos. ¡Yo quiero contar, yo quiero contar! Dijo la LOCURA y todos aceptaron.

La VERDAD dijo que no quería jugar, total ¿para qué? Si siempre la encontraban. La SOBERVIA dijo que no jugaba porque era un juego de tontos (lo que le pasaba en realidad era que le molestaba que la idea no hubiera sido suya). La ALEGRIA y la EUFORIA dieron tantos brincos que terminaron por convencer a la DUDA para jugar. Y la COBARDÍA dijo que no quería jugar porque le daba MIEDO.

Cuando todos estaban preparados, la LOCURA comenzó a contar: 1, 2, 34, 25, 63, 4,… Cada uno buscó su lugar para esconderse. Pasado un rato cuando ya la LOCURA terminaba su cuenta, él único que no había encontrado lugar dónde esconderse era el AMOR (ya sabéis que el amor es muy indeciso) 75,98,99 y 100! El AMOR sin tiempo ya saltó detrás de unas zarzas, y se agazapó esperando que la LOCURA no lo viera.

A la primera que encontró la locura fue a la PEREZA que se había dejado caer allí mismo detrás de una piedra. A la PASIÓN y el DESEO los encontró en un volcán. A la FE, la oyó en el cielo hablando con Dios. A la MENTIRA la encontró allí, mentira estaba aquí. A la BELLEZA la encontró entre las aguas cristalinas. Y el TRIUNFO estaba en la cima de la montaña más alta, al encontrar al TRIUNFO rápido encontró a la ENVIDIA que estaba a su sombra. Así fue encontrando uno a uno, salvo al AMOR (que ya sabéis a veces es difícil encontrarlo).

La LOCURA pronto se impacientó, sólo faltaba el AMOR y no era capaz de encontrarlo. La ENVIDIA se acercó por detrás y le dijo al oído “el AMOR está detrás de esas zarzas”, así que la LOCURA fue hacia allí, y le gritó !!AMOR sal ya!!! (pero ya sabéis que al amor a veces le cuesta salir) “AMOR esto no tiene gracia, Sal ya!!!!”. La LOCURA metió las manos en la zarza para sacar de las solapas al AMOR, pero se pinchó y se hizo daño (ya sabéis que hacer salir al amor a veces duele). Enfurecida y dolorida, la LOCURA cogió un palo que había en el suelo, y lo metió entre las zarzas para sacar al AMOR, hasta que se oyó un grito. De detrás de las zarzas salió el AMOR con las cuencas de los ojos ensangrentados. La LOCURA en su locura, había dejado ciego al AMOR. Todos horrorizados no sabían que hacer, y en un ataque de CORDURA, la LOCURA dijo “No os preocupéis, yo seré sus ojos”.

Por eso el AMOR es ciego y la LOCURA lo acompaña.